Artículo Rhodiola Rosea

Rhodiola Rosea: El lado fitomedicinal

Nota: Este artículo fue obtenido, traducido y resumido de su versión original Rhodiola rosea: A Phytomedicinal Overview de HerbalGram, The Journal of the American Botanical Council, ejemplar número 56, páginas 40-52

La Rhodiola rosea es una planta perene que pertenece a la familia de plantas Crassulaceae y crece principalmente en tierras secas y arenosas que se encuentran en las áreas árticas de Europa y Asia. La planta alcanza una altura de 30 a 75 cm y da flores de color amarillo.

Durante siglos, la R. rosea ha sido utilizada en la medicina tradicional de Rusia, Escandinavia y otros países. Entre 1725 y 1960 aparecieron diversas aplicaciones médicas de la planta en literatura científica de Suecia, Noruega, Francia, Alemania, Islandia y la Unión Soviética. Desde 1960, más de 180 estudios clínicos, farmacológicos y fotoquímicos han sido publicados. Aunque la R. rosea se ha estudiado de manera extensiva como un adaptógeno con varios efectos que ayudan a la salud.

La Rhodiola rosea en la medicina tradicional

En la medicina tradicional, la Rhodiola rosea se ha utilizado para mejorar el rendimiento físico, la productividad en el trabajo, la longevidad, la resistencia al mareo producido por las alturas y para el tratamiento de condiciones como fatiga, depresión, anemia, impotencia, problemas gastrointestinales, infecciones y desordenes del sistema nervioso. Se ha utilizado también tradicionalmente para aumentar la fertilidad y para tratar resfriados, tuberculosis y cáncer en ciertos poblados de Asia central. Un estudio hecho en 1961 por el botanista ruso G.V. Krylov, demostró que la Rhodiola ayuda a proteger tanto a humanos como animales del estrés físico, el resfrío y ciertas toxinas, además de mejorar el desempeño físico y mental.

Distribución geográfica y taxonomía de la Rhodiola rosea

La Rhodiola crece principalmente en las regiones montañosas de Asia y Europa. También se ha encontrado la planta en los EEUU y Canadá.

Asia China, Kazakhstan, Uzbekistan, Mongolia, Rusia
Europa Austria, Bulgaria, Checoslovaquia, Finlandia, Francia, Groenlandia, Islandia, Irlanda, Italia, Noruega, Polonia, Rumania, Rusia, España, Suecia, Reino Unido
Norteamérica Canadá, EUA

Tabla 1: Distribución de la Rhodiola rosea

En cuanto a la taxonomía, existen varias especies pertenecientes al género Rhodiola. Es importante que las especies sean bien identificadas cuando se van a utilizar con fines medicinales o farmacológicos. La identificación errónea de las diferentes especies de la planta puede provocar problemas para el consumidor final ya que los efectos de la Rhodiola dependen de la especie que se utiliza.

Fitoquímica de la R. Rosea

Se ha encontrado que en la Rhodiola existen seis grupos distintos de compuestos químicos:

-    Fenilpropanoides
-    Feniletanoles (derivados)
-    Flavonoides
-    Monoterpenos
-    Triterpenos
-    Ácidos fenólicos

Comparación de estudios entre plantas del género Rhodiola

La siguiente tabla fue obtenida de un estudio realizado en 2001 que se encuentra en una base de datos copérnica ubicado en la red.

Especie Estudios con animales Estudios con humanos
R. rosea 32 17
R. alterna 0 0
R. brevipetiolata 0 0
R. coccinea 1 0
R. crenulata 4 1
R. ellipticum 0 0
R. fastigita 2 0
R. gelida 0 0
R. henryi 0 0
R. heterodonta 1 0
R. kirilowii 6 0
R. pinnatifida 1 0
R. quadrifidia 1 0
R. sachalinensis 6 0
R. sacra 5 0
R. walongensis 1 0
R. yunnanensis 0 0

Tabla 2: Comparación de estudios entre plantas del género Rhodiola

La Rhodiola Rosea en la medicina moderna

Desde 1969, la R. rosea ya ha sido incluida oficialmente en la medicina rusa. El comité farmacológico del ministerio de salud soviético recomienda el uso medicinal y la producción a escala industrial del extracto fluido de R. rosea. Existen textos médicos y farmacológicos que describen a la planta como un remedio para la fatiga, para infecciones, para condiciones psiquiátricas y neurológicas y para mejorar la memoria, resistencia y productividad en individuos sanos.

En Suecia, la R. rosea fue reconocida como un producto medicinal herbal en 1985 y se ha descrito como un agente antifatiga en el “Textbook of Phytomedicine for Pharmacists”. También ha sido mencionado como una planta con acción estimulante y psicoestimulante. En Dinamarca, la planta esta registrada como un producto médico bajo la categoría de fármacos botánicos. En Suecia y Escandinavia se utilizan preparaciones registradas de la planta que tienen funciones estimulantes y de mejora de desempeño.

La R. rosea ha sido identificada como un adaptógeno. Estudios en cultivos de células, en animales y en humanos han confirmado su efecto como un antiestresante, antioxidante, estimulador del sistema inmunológico, remedio antifatiga, tónico sexual y para prevenir el cáncer.

Efectos en el sistema nervioso central

El estudio sistemático de los efectos farmacológicos de la Rhodiola rosea, comenzaron en 1965. Se ha encontrado que en dosis pequeñas, la R. rosea se vuelve un estimulante. Por otro lado, se ha descubierto que una dosis mayor tiene un efecto sedativo y una dosis media estimula los reflejos y el aprendizaje. Se ha mostrado que, tanto en dosis pequeñas como en dosis medias, se estimula la norepinefrina, dopamina, serotonina y los efectos colinérgicos nicotínicos del sistema nervioso central. Además, mejora los efectos de los neurotransmisores en el cerebro y sus funciones cognitivas (pensar, analizar, evaluar, calcular, planear) y sirve para combatir la esquizofrenia. Su efecto antioxidante también ayuda a proteger el cerebro y el sistema nervioso de los radicales libres.

Efectos sobre la capacidad de realizar trabajo físico

Se ha demostrado que la R. rosea aumenta la capacidad de hacer trabajo físico y reduce considerablemente el tiempo de recuperación después del ejercicio. Algunos estudios sugieren que la R. rosea eleva los niveles de ATP y fosfato de creatina en las células, ayuda a metabolizar grasas más eficientemente y mejora el metabolismo a nivel celular a través de la síntesis de proteínas y aminoácidos.

Efectos adaptógenos y antiestrés

En 1968, los farmacólogos soviéticos Dardymov y Brekhman, demostraron que la R. rosea cumple con los tres criterios que definen un adaptógeno:

-    Un adaptógeno debe ser innocuo y causar una perturbación mínima en las funciones fisiológicas del organismo.
-    La acción de un adaptógeno no debe ser específica. Debe mejorar la resistencia a los diferentes factores que dañan el organismo.
-    Un adaptógeno normaliza las funciones del organismo. Si un parámetro es muy alto lo baja a la normalidad y si es muy bajo lo sube.

La rhodiola mejora también los mecanismos neurológicos que permiten que el cuerpo lidie con el estrés. Cuando un organismo sufre algún tipo de estrés, sus niveles de serotonina disminuyen. La serotonina es necesaria para reaccionar ante una situación de estrés, adaptarse a un cambio de ambiente y tener una buena tolerancia a la hipoxia. La R. rosea ayuda a combatir el estrés al aumentar los niveles de serotonina en el hipotálamo y regular la secreción de péptidos opioides que se da en situaciones de tensión.

Otros estudios han comprobado que la rhodiola también mejora el funcionamiento de la tiroides sin causar hipertiroidismo, ayuda a regular los ciclos de menstruación en las mujeres y sirve como remedio para la eyaculación prematura y la disfunción eréctil.

Efectos protectores para el sistema cardiovascular

Algunos de los efectos de la R. rosea que ayudan a proteger el sistema cardiovascular son:

-    Prevención de daños al corazón causados por estrés
-    Prevención de arritmias
-    Control de secreciones adrenales
-    Mejora del ritmo cardiaco y contractibilidad de los músculos del corazón durante el ejercicio

Efectos antioxidantes y anticancerígenos

La R. rosea es rica en su contenido de compuestos fenólicos. Estos compuestos tienen un gran efecto antioxidante que tienen efectos anticancerígenos. Se demostró en estudios hechos por los farmacólogos rusos Udintsev y Schakhov que se disminuyó la razón de crecimiento de tumores en diferentes sujetos.

Toxicidad, efectos secundarios y contraindicaciones

La R. rosea tiene un nivel de toxicidad muy bajo. La dosis letal en la cual 50% de los sujetos sufren de consecuencias fatales es de 235,000 miligramos. Debido a que las dosis clínicas por lo regular oscilan entre los 200 y 600 miligramos por día, existe un margen de seguridad muy alto.

En general la R. rosea tiene muy pocos efectos secundarios. En general los usuarios del extracto dicen que ha mejorado su humor, sus niveles de energía y su claridad de pensamiento. Se han presentado casos en los que la R. rosea causa sueños lúcidos (no pesadillas) durante las primeras semanas de utilización. No se recomienda su utilización si se tiene un desorden de bipolaridad por causa de su efecto antidepresivo. La hierba no interactúa con otros medicamentos pero tiene efectos aditivos si es tomada con otros estimulantes. Su absorción es mejor si se toma con un estómago vacío media hora entes de una comida.

La Rhodiola en el futuro

Se ha estudiado su efecto como antidepresivo, para problemas de memoria, para el déficit de atención, para proteger el corazón de arritmias, para mejorar el rendimiento físico, para problemas de infertilidad, para la menopausia, para problemas del ciclo menstrual en las mujeres, para la disfunción eréctil, como tónico sexual, para combatir la fatiga, para reducir la toxicidad en el cuerpo y para combatir el estrés.

Nota: Para leer el artículo completo y en su versión original, ingresar a http://cms.herbalgram.org/herbalgram/issue56/article2333.html

Referencia:

Brown, R.P, Gerbarg, P.L, & Ramazanov, Z. (2002). Rhodiola rosea: a phytomedicinal overview. HerbalGram: The Journal of the American Botanical Council, (56),

Obtenido de:

http://cms.herbalgram.org/herbalgram/issue56/article2333.html